
Este libro "La flor mas grande del mundo" de José Saramago lo adquirí en una librería pequeña y muy acogedora aquí en el VSJ. Es un libro para niños, era por entonces el año 2002 y no, no pienso tener hijos esa decisión está tomada desde muchos años atrás. Lo compré porque Saramago es uno de mis escritores favoritos y me intrigaba su historia para niños. Es una historia sencilla y linda.
Después de leerlo quise ya inspirada por la pieza escribirle algo a Don José y pensé en un personaje que caminaba por las calles de esta vieja ciudad. La introducción dice así (está tal cual lo escribí en aquella fecha, también algo de tristeza me rondaba):
"Pues José aquí te va mi historia, que tampoco sé contar ni escribir, mucho menos para niños. Pero si tú lo hiciste con tanta honestidad y dulzura aquí va mi intento con un poco de amor y de ternura. Perdona las palabras..."
"Don José vivía en un apartamentito color amarillo sol-desteñido y era el tercer piso de un edificio viejo en la calle de la tristeza, situada al norte de una ciudad pequeña y concurrida.
Don José, callado señor, muy delgadito y alto como una espiguita de guajana jorobada, vestía siempre camisa de manga larga blanca y pantalón polyester negro amarrado a la cintura con una correa oscura.
Sus manos delgadas y gastadas por sus años acumulados a capacidad temblaban de vez en cuando cargando siempre a su amigo fiel, que mas bien parecí una extensión de sus emociones. Era un perro de estatura mediana con la pancita blanca, un poco ciego y cojo. Alegría que así se llama el perro de don José es de color negro con algunas manchas blancas distribuidas entre sus patitas y su panza. Alegría era la esencia de vida de Don José. Todos los días salían a caminar juntitos siempre. Alegría y José.
A veces el perrito cojo se cansaba y José lo cargaba como quien carga a un amigo en momentos de dolor, tristeza o simplemente de amor. José y Alegría pactados por una amistad única, por un susurro de vida que pocos conocen.
?Que qué tiene de especial la historia de José y Alegría? Nada particular, solo el misterio que traspasa las barreras convencionales del amor humano, hermano, amigo, natural y sencillo.
Un día José se levantó como siempre, callado, pausado y fué a buscar su Alegría para caminar por las calles de la ciudad pequeña y concurrida, pero no se levantó, Alegría no acudió a su llamado. Se perdió por las praderas verdes y libres del sueño mortal...
José callado y tranquilo lloró y lloró largamente la ausencia de su Alegría, lloró hasta que su corazón no pudo con el peso de sus años acumulados, de su dolor que le pesaba mucho más.
José y Alegría durmieron su amor, su capacidad gigante de compañía, hermanos, amigos durmieron juntitos y soñaron otra vez su compañía pero ahora Don José y Alegría no se repararían jamás. Su lenguaje silencioso se hizo canción, se hizo poesía. Ahora José y Alegría corrían juntos por los prados verdes y libres del sol, de la lluvia, del cuento.
Aunque el cielo no exista para los perros Don José y su Alegría no lo necesitan pues existen en la hermandad del amor."
Este intento de cuento es para José Saramago y para todos los seres que aman no solo a los perros, sino las flores, el mar, la poesía, la vida con todas sus fuerzas y sus componentes.
Para los que saben que los amigos no solo se encuentarn en nuestros mismos grupos de seres sino también en el árbol del patio, en el ave que canta, en el gato, en el perro, en el río, en el viento...
"Y si las historias para niños fueran de lectura obligatoria para los adultos?
Seríamos realmente capaces de aprender lo que, desde tanto tiempo, venimos enseñando?" José Saramago.